lunes, 9 de mayo de 2011

El burro divinal

 Soy una persona muy afortunada, a lo largo de mi joven vida puedo decir que he tenido una gran cantidad de aventuras que con el paso del tiempo se convierten en anécdotas interesantes y graciosas, de las que grandes personajes literarios como Don Quijote o Ulises estuvieran celosos. Por desgracia la siguiente historia no es una de ellas, de hecho, es una historia aburrida y tortuosa... Así que si no son fieles lectores a la página o si son demasiado vagos como para leer mejor váyanse.


 Érase una vez, en el curso de mierda al que nos obligaron a ir confirma nos dijeron que teníamos que ir un domingo (o cualquier día de la semana, la verdad no me acuerdo) vestidos de blanco, en semana vacacional, a las 8 de la mañana, a una casa que estaba como a 4 km de la iglesia, o sino tendríamos que repetir el puto curso.

Resultó que fue una mañana muy calurosa, pero igual fuimos por el temor de tener que volver otro año a la iglesia todos los viernes, sin sospechar lo que se nos avecinaba ese día... Cuando llegamos vimos una figura gigante de Chuck Norris Jesús montado sobre un burro (no confundir con Jesús montándose a un burro), inmediatamente comprendimos lo que se nos avecinaba: los desgraciados profesores tenían que hacer una procesión transportando el burro, pero en lugar de hacerlo ellos mismos nos iban a utilizar a nosotros para cargarlo...

Levantar la escultura del Cristo en el burro fue horrible, la madera de la base estaba astillada y llena de clavos, además  el burro era exageradamente pesado.... Los 4 km de recorrido no hubieran sido tan malos, de no ser porque hacía una temperatura de 35º, teníamos que subir una colina y además esquivar los carros que nos pitaban furiosos (y con toda la razón), me sorprende que ninguno de ellos nos atropellara... Aunque quizás eso hubiera sido mejor que seguir cargando la imagen...

He de admitir, pocas veces en la vida he sentido tanta verguenza como en aquella ocasión, no solo por estar emulando un comportamiento de cavernícola, sino porque además estaba rodeado de un montón de imbéciles cantando, rezándole al burro y haciendo caras orgásmicas cada vez que lo veían.... Una señora dijo que el burro la volvió a ver y le guiñó un ojo, pensó que era un milagro y se tiró al suelo gritando incoherencias.... vaya milagro.
Supongo que si hubiera visto la escena desde afuera, hubiera pensado que éramos un circo ambulante, o quizás un grupo de enfermos que huyeron del manicomio cargando a un indigente sobre un burro...

¡NO JODA! Una cosa así nos pusieron a cargar.

Después de un tortuoso camino y unas 40000 calorías perdidas, llegamos a la Iglesia... Solo para escuchar un discurso de 40 minutos sobre la importancia del burro en nuestras vidas (mientras todavía cargábamos el burro). Pero siempre hay que ser positivos así que les diré las cosas buenas que salieron de ese día.

- Oscar se hizo ateo, yo agnóstico y Estaban cree en la pornografía.
- Desde ese día somos amigos.
- Aprendí a decirle "Ojalá te viole un burro" a cada persona que me haga levantar cosas pesadas
- Decidí estudiar mucho para no trabajar en construcción (o en nada en lo que tenga que hacer esfuerzo físico)
- Le tengo miedo a los burros...


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