Por lo general no me agrada la gente. Realmente no me gusta salir a la calle, prefiero estar en mi casa leyendo tranquilamente, escuchando música, viendo televisión o usando la computadora. Me encanta la paz y tranquilidad de mi hogar... sin embargo hay algo malo sobre vivir en mi casa... y es que mis vecinos son un dolor en las pelotas.
En este momento se preguntarán "¿Pero cómo puedes decir que tus vecinos son un dolor de pelotas si rara vez sales de tu casa y casi nunca les hablas?"...
Pues, son tan molestos que no necesito salir de mi casa para que me arruinen la noche... El problema de mis vecinos es que todas, TODAS LAS NOCHES hacen "Noche de Karaoke". Imagínense lo que es escuchar a un montón de borrachos cantar rancheras a las 2 de la mañana....
Mis vecinos cantan tan mal que a cada persona que los oye le da una horrible infección en los oídos...
Cada vez que ellos emiten un sonido, mueren 5 elefantes bebés en África...
Se que suena exagerado, pero la verdad no tienen idea de lo horrible que es...
Como todo buen aguafiestas he tratado de todo para callarlos... sin embargo mis planes han fracasado uno por uno.
Primero empecé por lo básico... llamé a la policía. Cuando escuché el carro llegar, agarré mis binoculares
y me puse a observar la escena por la ventana. Al principio pensé que todo iba bien, creí que el oficial los haría apagar todo y la fiesta terminaría, pero muy por el contrario el oficial puso cara de Yao Ming y se puso a cantar "El Rey"....
Pese a que mi plan original no funcionó, no desistí en callar a mis vecinos... Curiosamente después del incidente con la policía las "noches de karaoke" se volvieron más frecuentes... Pasaron de ser 2 veces a la semana a 4 veces por semana...
Mi segundo intento consistió en cortar el cable de electricidad de la casa de ellos.... Aún sabiendo que era un delito y que podía ir a la cárcel por eso (si me atrapaban) decidí tomar el riesgo, realmente valía la pena... Subí al techo de mi casa y de ahí fui saltando de casa en casa al mero estilo de Spiderman pero hice un mal salto y tropecé con un alambre de púas que tenían en una de las casas.... aparte de caer, lastimarme la pierna y las espalda caí en una construcción que hay detrás de la casa de los vecinos molestos.... Al principio no pensé que fuera tan malo, solo debía salir del terreno volver a mi casa e intentar de nuevo, pero de repente salieron 2 perros rottweiller... Casi me orino del miedo cuando se lanzaron sobre mí, a uno le di una patada y salí corriendo hacia mi casa (olvidando el dolor en la pierna)....
Después de semejante experiencia decidí dejar un tiempo mi obsesión por callar a mis vecinos, pero por cosas del mundo 2 noches después de mi experiencia con los perros me enteré que la noche posterior a mi fracaso, se habían metido a robar a la casa de mis vecinos... pero lo único que se habían llevado eran los parlantes y el karaoke...
Por más cruel que esto suene, me alegré enormemente por ello.... aunque no solo yo, aparentemente los otros vecinos también se alegraron de este suceso.
Fue un mes hermoso... Fue hermosamente tranquilo, no obstante los vecinos molestos nunca dejan de serlo y de alguna manera obtuvieron un equipo de karaoke nuevo, con amplificadores más grandes y todo... Es exactamente igual a esos que se ven en cualquier bar o algún hotel... Desde entonces, lo utilizan diariamente.
Cada vez se me han ocurrido planes más extremos para callarlos, sin embargo ninguno prospera... se me agotan las ideas, ni siquiera puedo dormir con audífonos puestos... Ya se les acabaron las rancheras, ahora ponen cumbia, salsa y hasta reguetón.... Estoy desesperado... Creo que lo próximo que haré será meterme a la casa en una de sus noches de bulla y pelear con todos los presentes como si fuera Chuck Norris para que finalmente, una vez que todos estén moribundos en el suelo, pueda quemar ese maldito aparato y ser un héroe para todo el vecindario.

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